El abogado corporativo al presentar su informe de gestión debe formularlo a través de los indicadores claves de desempeño, que podría definirse como las métricas cuantitativas para medir el desempeño de una persona, un equipo, un proceso o una organización completa en relación a objetivos específicos. En otras palabras, son como los «termómetros» que nos indican si vamos por el buen camino hacia nuestras metas.
Un abogado corporativo, al igual que cualquier profesional o empresa, necesita herramientas para medir su desempeño y garantizar que está aportando el máximo valor a la organización. Los KPIs (Indicadores Clave de Desempeño) son fundamentales para un abogado corporativo porque le permiten:
1. Evaluar la eficiencia y eficacia:
La eficiencia es alcanzar los objetivos trazados por la organización, por un equipo o una persona, con menos recursos de lo esperado, y en el menor tiempo. Entendiendo por recursos no solo los valorados económicamente, sino todo aquello que es necesario para cumplir una tarea. Mientras que la eficacia es la capacidad de obtener los resultados sin importar el tiempo ni los ni los recursos empleados, es decir, la capacidad de conseguir lo que se propone la organización en el tiempo indicado
Cantidad de trabajo: Medir el volumen de casos atendidos, contratos negociados u horas facturables.
Calidad del trabajo: Evaluar la precisión de las opiniones legales, la efectividad en la resolución de conflictos y la satisfacción del cliente.
Cumplimiento de plazos: Verificar si se cumplen los plazos establecidos para cada tarea o proyecto.
En resumen este ítem, debe ajustarse a lo realmente obtenido y verificado, no mediante simulación ni mucho menos a través de actos de corrupción que podrías enlodar la reputación de la empresa.
2. Identificar áreas de mejora:
Puntos débiles: Detectar aquellos aspectos en los que el abogado o el equipo legal necesitan mejorar, como la gestión del tiempo o la especialización en ciertas áreas del derecho. Este aspecto está íntimamente vinculado a la eficiencia.
Oportunidades de crecimiento: Identificar nuevas áreas de práctica o servicios que podrían ser rentables, lo cual dará paso a incrementar los ingresos de la empresa.
3. Tomar decisiones basadas en datos:
Hoy día el manejo de los datos y la obtención de los mismos, se considera vital en cualquier empresa, sin embargo, podría convertirse en un problema si los datos no son manejados con estricta observancia de una línea ética apegada a los códigos de conducta incorporados en la empresa.
Asignación de recursos: Determinar qué áreas requieren mayor inversión de tiempo y recursos.
Priorización de tareas: Establecer un orden de prioridad para las tareas y proyectos.
Evaluación del rendimiento: Evaluar el desempeño individual y del equipo para tomar decisiones sobre promociones, bonificaciones o capacitación.
4. Demostrar el valor agregado:
Justificar los costos: Demostrar a la empresa que los servicios legales están generando un retorno de la inversión. Para ello la ética de los negocios y los códigos de conducta deben ser incorporados a la empresa.
Mejorar la imagen del departamento legal: Mostrar que el departamento legal es proactivo, eficiente y orientado a resultados, con especial arraigo de la ética y de los códigos de conducta.
5. Alinear los objetivos individuales con los de la empresa:
Contribuir a los objetivos generales: Asegurar que el trabajo del abogado está alineado con los objetivos estratégicos de la empresa.
Ejemplos de KPIs para un abogado corporativo:
- Cantidad de contratos negociados al mes.
- Tasa de éxito en litigios.
- Tiempo promedio de resolución de un caso.
- Índice de satisfacción del cliente.
- Número de nuevas leyes o regulaciones monitoreadas.
- Cantidad de horas de capacitación al año.
En resumen, los KPIs permiten a un abogado corporativo transformar su trabajo de una actividad basada en la intuición a una práctica basada en datos, lo que le permite ser más eficiente, efectivo y estratégico.




